El hombre que vino a comer (2)

 

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Cabrones!…así se despidió el amigo de Peralta de sus compañeros, que le habían acercado en la chalupa hasta la orilla de la playa, ya que era obvio que no tenían ninguna intención de acompañarle en ese trance.

– “Mire, es mejor que vaya usted solo”-, le dijeron, “porque no va a resultar creíble que todos hemos enfermado a la vez, ¿no comprende usted?….y es que además ya hemos picado algo antes, .y nada, nosotros estamos por aquí, para lo que guste mandar……”

“A tomar por el culo os podéis ir…mariconazos….” pero no pudo decir más porque el que él creyó que sería el rey, lo era. No tuvo tiempo de autovanagloriarse por su agudeza deductiva, ya que el rey, bajándose de un salto de un trono que habían subido en unas parihuelas, se presentó de dos zancadas junto a él, y triturándole la mano con efusión zamorana mientras le palmeteaba la espalda , le dijo algo en un perfecto portugués. ..

-.”Caralho, você demorou tanto que pensamos que não viria, vamos lá, vamos todos, estamos com mais fome do que o cão de um cego., kkkkkkm não é assim, parceiro?” -.”Bem, você não vai acreditar, Majestade”, acertó a decir conteniendo una lágrima, (bueno, creo, que como el resto de la conversación se va a desarrollar en portugués…bien podría yo, directamente ponerlo en español y no hay que andar volviéndonos tontos con la traduçao, sí, está hecho…)

-.”Pues….. no se crea usted, majestad, esta mañana me ha dado así, como un no se qué, sin más ni más, que no sé si voy o si vengo… ”

-.”calle, calle, que cuando pruebe el manjar que le hemos preparado, se va a quedar usté extasiao….”

Con esa campechanería, propia de los reyezuelos de España y de los del Golfo de por allí, y a base de palmetazos en la espalda que no cesaban, le llevaron a lo que era su ubicación en la mesa. Tan compungido iba él , que apenas se fijó en los secaderos de embutidos que había a derecha e izquierda durante todo el corto trayecto. Bien hubieran podido pasar por productos porcinos de no ser por unos costillares adobados que había que …..bueno, a no ser que por allí acostumbren a tatuar a los cerdos y ponerles piercings en las tetillas,…aparte que ellos no crían cerdos….”calla, calla”, decían, “qué asco”….
Todo fue rapidísimo. Apenas se sentó le pusieron delante un cuarto de criatura, con la piel bien doradita, estilo Aranda, que no tendría ni seis meses. Lechal lechal, con su bracito y su mano con sus deditos, la paletilla y parte del costillar izquierdo, o sea lo que viene siendo un cuarto aquí y por lo visto en Guinea también. Gesticulaban como que lo tenían por un gran regalo, con esa cara de dadivosidad del que espera como única recompensa ver un gesto tuyo de placer incontrolable, acompañado de alguna frase del tipo…yo que sé….¡”Uhmm, qué ambrosía es esta con la que me agasajáis, jamás en todos mis viajes para arriba y para abajo probé alguna cosa que se pudiera comparar con esto , pero ni remotamente….” Algo que ellos hubieran celebrado por todo lo alto y lo hubieran acompañado posiblemente de palabras como ….”Claro, si es que te lo estábamos diciendo….que como esto no lo hay, y tú que no, que no…”
Sin embargo nada ocurrió así. El gesto que vieron fue como el de alguien que lucha en inferioridad numérica de cien a uno, para intentar mantener las entrañas en donde se supone que deben estar. Intentaba articular algunas palabras, y eso hacía que los nativos se inclinaran sobre él, preocupados verdaderamente, ya que por nada del mundo ellos podían concebir que esa situación fuese provocada porque “la comida no era de su gusto”. Por fin un poco más restablecido, acertó a decir….”Verá usted, Majestad, he hecho una promesa a mi Dios, y es …que si consigo llegar sano y salvo a mi casa, con mi esposa, y mis hijos, teniendo en cuenta lo peligrosos que son estos mares traicioneros…yo , en penitencia,  haré el supremo esfuerzo de no probar carne, que no hay cosa que más me guste, por cierto. Y así será hasta verme libre de los pesados sufrimientos que arrostramos los marineros. Temo no, estoy seguro,  que de no hacerlo así, no llegaremos ni tan siquiera a doblar la Ilha de Melo, significando ello la pérdida también de la vida de todos los que en la nao van. Comprendera usted, que yo….

….”El rey le interrumpió con una seña, casi al mismo tiempo que dio dos fuertes palmadas, fruto de las cuales llegó la fruta, montones de fruta…y nuestro amigo que no estaba ni para fruta, hizo el supremo esfuerzo de tragar algo, y agarrando una fruta al azar oyó cómo alguien le decía….- “eso es un mango”…… Se sorprendió un poco al ver que el mango no tenía fruta en el extremo, y por no dar que hablar, disimuló comiendose el mango. No estaba del todo mal, pensó, de hecho si el mango era tan sabroso, la fruta en sí tendría que ser la rehostia . Como suele pasar en las bodas, se abalanzaron todos a dar buena cuenta de los asados…….El hombre que vino a comer, los miraba, e inevitablemente volvía a hacer gestitos, esta vez con el diafragma….pero el rey que era muy sagaz le dijo..”Tranquilo, socio, que no te vas a quedar sin probarlo. He dado orden de que te preparen diez o doce cuartos y bastantes longanizas y embutidos, que al estar bien adobado no has de temer que se te pierda en el viaje de vuelta. Creo que tus hombres también se merecen disfrutar un poco de esto, no socio?…
-“No sé yo Majestad, si….”
-“Nada, nada,”
Cuando se iba, y todos le despedían calurosamente, a duras penas podía responder al saludo, ya que iba atiborrado de trozos, cuartos, chorizos y longanizas …..Los de la chalupa de repente perdieron el humor a verlo llegar, embutido en embutidos como venía…, y no parecía que lo iban a recuperar tan rápidamente hasta que ocurrió esto que me dispongo a contar a continuación. La tripulación no quería tener los despojos mucho tiempo con ellos, pero tampoco podían tirarlos por la borda ya que corrían el riesgo de que o les vieran o que algún fiambre llegara a la playa dando al traste con la magnifica relación establecida con el socio proveedor. Por lo tanto decidieron darse a la vela inmediatamente……El capitán mandó a todos subir y formar en cubierta, y muy serio, les dijo…..”Señores, ¿alguno sabe si esta gente llegó a ser bautizada por los portugueses?, porque en ese caso nos correspondería hacer un sepelio con,… no sé, una misa o algo como Dios manda, con toda la liturgia y……” Fue en ese momento cuando estallaron unas enormes risotadas, y mientras estaban en lo más álgido, le dijo al contramaestre por lo bajini….”Ande, encárguese usted de que se hagan paquetes no muy grandes, los ata a una bala de cuatro libras y arroja por la borda los…..los esos….los putos paquetes” 

     – Entonces nada de misa, no?…dijo el contramaestre, socarrón él

     – Haga lo que le digo, vaya, vaya.
Desde ese momento solo se oyeron los lastimeros gritos que profería la lamentable y triste carga que la nao llevaba….El contramaestre se rascaba la oreja y comentaba….”Con este habré hecho, qué sé yo, seis o siete viajes? y jamás les vi tan apenados al ser alejados de su tierra”
Ninguno de los presentes entendía lo que hablaban, porque de haberlo entendido se hubieran dado cuenta de que para ellos el haber arrojado por la borda semejantes manjares, es como para nosotros hoy en día el exportar ibérico del bueno a los Estados Unidos. Un desperdicio. Porque a esos les das un jamón de tómbola, barnizado y todo, y van a poner la misma cara de imbéciles. (what the fuck? a fucking mummified leg with its hoof and bone??)

 

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Hot Fingers

 

 

a ver si lo configuré bien y se puede comentar, que por lo visto no se podía