La olla podrida

JAN
18

La olla podrida

 

Si esto fuera un documental de Félix Rodríguez De Fuente, la olla podrida, agazapada entre la hojarasca otoñal del bosque ibérico, se dispondría a pasar, al igual que el lirón careto, una al olvido más ingrato y el otro, desapercibido en la medida de lo posible.
No estamos hablando de la olla podrida que se puede uno encontrar por multitud de restaurantes a lo largo de casi toda la geografía española, no. Nos referimos a la auténtica olla podrida, no a las alubias rojas con morcilla de Villarcayo, y todo tipo de compaño porcino. ¿Que de esta ya hablaban los escritores del siglo de oro?,y a mí, qué?, normal que hablaran, está cojonuda, pero no es esa de la que hablaremos. Nuestra olla podrida se pierde en la noche de los tiempos, y si a la que se refiere toda la bibliografia habida es a la que, entre otras, utiliza como principal ingrediente la alubia roja de Ibeas de Juarros, nosotros nos referiremos a la que mañana, tarde y noche, acompañó a prácticamente toda la humanidad, y que por consiguiente se denominó de muy diversas formas y en casi todos los idiomas. Desde las estepas mogolas hasta el desierto namibio, y la cocina hotentote, en la que según el tópico, “de los británicos se come hasta el salacot” (esto tiene que ser forzosamente un bulo, por mucho que digan que del británico se aprovecha todo). La uniformidad de la olla no existe nada más que conceptualmente; una olla de aquí y otra de más allá, solo eran semejantes en el uso del fuego y en el del propio receptáculo, que podía variar de tamaño y de forma.  Nómadas o sedentarios, igual daba, los unos con la olla a cuestas y los otros destacándola en algún lugar de su habitáculo de modo que la contínua exposición al fuego sirviera también de calefacción. Cuando decía antes… los unos con la olla a cuestas…., bien puedo decir también, ..”los hunos” con la olla a cuestas, porque las hordas de Atila atravesaron la estepa y calentaron sus ollas ante las mismísimas narices de Roma, que no se alimentaban de filetes puestos a ablandar bajo la silla de sus caballos como se suele creer. Cierto que le llevaban bajo la silla pero era un filete de cuatro patas y 300 kilos que se ablandaba a hostias y que acababa en la olla generalmente.
En España, desgraciadamente, esta olla podrida, ancestral, se ha utilizado hasta bien entrado el siglo XX, en multitud de lugares, desde los Ancares, Galicia, Extremadura, en fin, no creo que por allí tengan ánimos de organizar ninguna jornada gastronómica para promocionarla, ni meterse en disquisiciones de que si lleva de esto o de que si lleva de lo otro. Llevar, llevar, lo que se dice llevar, lleva lo que “haiga”. No se iba a una casa de visita sin llevar algo para la olla, ..desde coles, manzanas, grillos y raíces, hasta nabos y algún que otro topo, quién más, quién menos, y cualquier aportación proteínica era recibida con alborozo. Tampoco se discutía sobre si primero se tomaba el caldo o las verduras, si después la carne y el caldo al final, …no, solo se tomaba el caldo, y si te encontrabas con algún tropezón se te consideraba afortunado si era pequeño, y maleducado si era grande y no lo reintegrabas a la olla. Después se reponía de agua y todo lo sólido añadido anteriormente continuaba desintegrándose lentamente…por eso lo de podrida, ya que ni siquiera en la versión portátil de la olla se tiraba aquél mejunje. Bueno, el mejunje es en realidad el resultado de mezclar varios ingredientes y machacarlos para la creacíon, por ejemplo, de la famosa pomada verde, mágica para las quemaduras, jaja, ..,.con una buena quemadura hasta el puré de garbanzos alivia…pero valga la palabra para expresar el batiburrillo que eran los ingredientes de una auténtica olla podrida. Al hilo de esto, decir que por ahí se cuenta que…la olla podrida es un invento español, dicen, pero no…si fuera español el invento,  a la fuerza tendría que llevar un palo…bueno, quizás el de revolver la olla….pero no, ha habido ollas a manta, de piedra, de bronce, de hierro y de acero inoxidable magefesa. Esa creencia se debe más que nada a que en el momento en el que los gabachos, hace doscientos años  se decidieron a invadir la península, ellos, que venían imbuídos ya de la haut-cuisine, la reposterie, la pattiserie, y la boullabesa, se encontraron de repente en un país que les negaba el agua. Si se acercaban a una aldea, los aldeanos envenenaban el agua, y las bestias, y quemaban las cosechas antes de tirarse al monte. Ellos, que en solo una o dos generaciones habían abandonado,( no del todo, aún quedaba algún lugar que se resistía y bla bla bla) el uso de la olla, en su petulancia y con todo el desprecio que sentían por sus vecinos del sur dieron en bautizar a la olla, como podrida, le pot-pourri, rieron. jua  jua…(“le ga-vache qui rit”….aprovecho para meter esto que es de lo poco francés que sé. Eso y lo de “j’ai perdu ma plume dans le jardin de ma tante” que a ver donde cuelo yo eso.. No pasarían ni dos meses y ya se habían acostumbrado, -a la fuerza ahorcan-.puesto que la logística fue la primera batalla que perdieron, era imposible abastecer a las miles de pequeñas guarniciones diseminadas por toda la península, con las líneas de comunicaciones constantemente rotas, el acoso de la guerrilla y la tierra quemada y yerma. No pasaba ni una carta, así que tampoco podía pasar  “une tranchette de fromage”, . Rápidamente se dio la órden de vivir sobre el terreno, o lo que es lo mismo, se legitimó el saqueo, la rapiña, la violación, el asesinato sistemático, y los eufemismos. Se formaron grupos no muy numerosos, en camaradería, sin que la charretera de teniente influenciara más que los calzones raídos de un fusilero… – de capitán para arriba se comía algo, y te alojabas en las casas de los potentados locales, a los que se esquilmaba cordialmente y si sobraba algo, para el retén de guardia, que era nutrido… – . Solo la aproximación de algún cuerpo de ejército español los hacía reunirse en un punto, como por arte de magia.  Entonces, compactar filas, y restablecerse la disciplina de mando era todo uno, y esos asaltacunas, se sacudían la casaca, lustraban el chacó, y pulían los correajes, afilaban la bayoneta..y volvían a ser la formidable y entrenada máquina militar que se paseó por todos los burdeles de Europa. Una paliza rápida a los españoles, o a quién se terciara, disgregar sus fuerzas lo más posible, y esa misma noche no quedaba ni rastro del ejército francés…que de nuevo en pequeños grupos buscaba…el qué?….pues una población, paisanos que acuchillar, robar, mutilar, pero sobre todo, una débil columna de humo que delatara una puñetera pot-pourri. …Se suele decir ” nos la copiaron los gabachos en el siglo XIX y la llamaron “Pot Pourri” (olla podrida)”, pero, de copiar, fue solo el nombre, que como todos sabemos, significa eso,…,mejunje, batiburrillo, mezcolanza. Llamaron potpourri a una composición musical fragmentada en varias partes, distintas y de diversa índole, adelantándose así en más de doscientos  años a Georgie Danm.  Me cuesta imaginar a un húsar de Marmont, a galope tendido por el Arapil Chico y llevando la preciada olla a lomos de su caballo y al grito de “la pot pourri est notre” o como coño se diga. No, más bien se llevaron el recuerdo del nombre y el del olor, pero no hacía dos generaciones aún que ellos habían abandonado , o mejor dicho, que no recordaban el olor de una buena olla gala, esa que tanto temían los romanos, cuyos ingenieros construían los campamentos a sotavento de las posiciones galas. Las temían tanto que incluso obligaban a la caballería auxiliar, en un principio compuesta por jinetes eduos, hasta que estos se quedaron sin caballos, y después por otras tribus de la galia, pues como decía les obligaban a acampar lo más lejos posible del campamento, corriendo incluso el riesgo de que al día siguiente en la batalla no tuvieran las alas cubiertas por los jinetes….”se lucha mejor sin caballería que con el estómago revuelto” se dice que dijo al respecto Eskafandro, un filósofo griego que se las tuvo que ver con las ollas escitas. También dijo eso de que “el saber no ocupa lugar”, pero a juzgar por el tamaño de la “olla” de Eskafandro, una de dos, o mentía, o sí que ocupaba..

*SEGURAMENTE CONTINUARÁ…..

Categories: EKUMENE

Tagged as: ,

1 reply »

a ver si lo configuré bien y se puede comentar, que por lo visto no se podía