Ali Bey, Burton, y otros visitantes de La Meca.

SEP
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Domingo Badía, o cómo se hizo llamar en su viaje en solitario por todo el norte de África, Alí Bey. Aunque nació en Barcelona, fue en Córdoba donde aprendió árabe de forma autodidacta, y a juzgar por el resultado tuvo que hacerlo muy bien y de modo convincente, aunque para cubrirse un poco el posible acento “cordobés”, se hizo pasar por un tal Alí Bey, príncipe sirio, descendiente de los Abbasíes. Badía, se presentó ante Godoy de la misma manera en la que, años después, Elvis Presley lo hizo ante Edgar Hoover…Badía haciéndole partícipe a Godoy de que a la vuelta de su viaje le traería dibujos de todos los emplazamientos de cañones y de las plazas fuertes desde Berbería hasta los confines del Imperio Otomano, y Presley proponiéndole a Hoover que, dada su posición y teniendo en cuenta la cantidad de comunistas con los que normalmente se topaba (para Presley, comunista era todo lo que no fuese country&western), si le daban un cargo honorífico en la oficina, se comprometía a delatar a todos y cada uno de ellos. Como Hoover sabía perfectamente que los únicos comunistas que había por entonces eran sus agentes infiltrados, encargados de agitar un poco en sus demarcaciones la banderita roja, al igual que los jefes de estación hacían, y para no desairar a alguien al que hasta ese momento incluso admiraba, le entregó un carnet de miembro del FBI, le tomó juramento, y posiblemente le dio también una placa de plástico de sheriff, y hala, machote, a delatar agentes federales. Godoy no le dio nada a Badía, porque aparte de que no era esa su intención, este no lo solicitó. Muy precavido, se limitó a decir, …,”Bien, bien, cuando regrese con los dibujos de los emplazamientos, hablaremos nuevamente”…..Es de suponer que cuando Badía abandonó la habitación, el secretario fue llamado al órden inmediatamente por hacer perder el tiempo al “príncipe de la paz” con semejantes memeces . Nadie creyó en él, incluso Pepita Tudó, futura Condesa del Castillo Fiel, y Vizcondesa de Rocafuerte, cachonda ella, comentó…….”este se va a hartar de remo tunecino….”.
“Pepita Tudó”

Ni tan siquiera cinco años después, durante el reinado de Pepe Botella, cuando los borbones estaban en Bayona tratando de halagar a su anfitrión y le ofrecieron a Napoleón los dibujos y los servicios de Badía, ni siquiera entonces pudieron creerlo. Fueron los ingleses los que contrastaron la absoluta precisión con la que estaban realizados. Aún así, y pese a contar con toda la admiración de los británicos, no tuvieron estos reparo en invitar a un café a Badía, que se encontraba entonces en Damasco, en 1818. Es curioso cómo alguien que se desenvolvió entre todo tipo de tribus desde el Rif hasta el Turkestán, que se tuvo que tomar cafés y tés a puntapala, le gustasen o no, es curioso, digo, que cayera en el error de tomar café con el inglés…..Así acabó sus días Badía, envenenado. El encuentro fue rápido….Badía se negó rotundamente a ponerse al servicio del inglés, y estos, conociendo la determinación de Badía, se levantaron de la mesa y diciéndole que el café ya lo pagaban ellos, faltaría más….se fueron a atender otros menesteres. Aunque no fue el primer occidental en visitar la Meca..los ingleses dicen que el primero fue Richard Burton, pero no el gran actor, no, sino Richard Francis Burton…..un indivíduo muy poco fiable, que iba poniendo nombre a todo lo que se encontraba, y que no le puso nombre a la Meca de pura chiripa. Este, se disfrazaba de musulmán , pero no para ocultarse y salvar la vida, ya que iba con buenas credenciales diplomáticas, sino por la costumbre británica de la época. Si Lord Byron se disfrazó de”albanés”, …pues Burton, de pasthúm, of course. Presumía, entre otras muchas cosas, de hablar con fluidez 29 idiomas, entre ellos el wolof, el swahili, el kimbumdu, ……y el pigmeo, no te jode. Lo mismo dicen de Cook, que llegó al continente austral casi 150 años después de Mendaña, y pasó amenas tardes cambiando sistemáticamente toda la nomenclatura española, que por supuesto, conocía a la perfección, bien por las cartas de navegación españolas sin las cuales no hubiera osado a aventurarse, (de haberlo hecho a buen seguro que al gran arrecife de coral lo llamarían hoy en Inglaterra, no sé…”los pedruscos del demonio” o algo así) o por los memoriales de Torres y de Quirós, que hay que ver qué nivel de detalle y de precisión milimétrica estaban estos obligados a llevar, ya que lo contrario era mamársela a base de bien, al regreso a España, digo. A decir verdad, y como cuenta Quirós en sus memoriales, aquella era una tierra inhóspita, sin apenas agua, ni vino, y lo que era aún peor…había unas ratas enormes que brincaban lo menos nueve pies de Burgos, y las mujeres eran, en fin, tan poco agraciadas, que el considerado gigantesco, el alférez Tomás de Ampuero, al que habían visto algunos aguantar a pie firme en multitud de batallas, puso pies en polvorosa mientras pronunciaba tremendos alaridos del tipo..”esto no se lo fuma ni el inglés”, …Se equivocó, como más tarde se comprobó, eso no arredró a los británicos, acostumbrados a bregar con lo que bregaban en casa. …en fin…. Es muy entendible que prefiriese la tropa perderse por las Marquesas, las Carolinas, las Salomón. La Mesa (Hawai) etc, .No fue Badía sin embargo el primer occidental en visitar los santos lugares musulmanes, antes lo hicieron Ludovico de Verthema, (si este se hubiera fijado, habría visto a un vasco que volvía, pero como iba haciendo el mameluco…..a la boloñesa, pero el mameluco), lo digo porque, cuando llegó un poco más allá de el Cairo, se alistó en un regimiento de mamelucos que iban a la Meca, así que apenas hizo un esbozo, más de oídas que otra cosa… pero eso sí, transcurrieron casi 400 años (a los ingleses eso se la pela, ya se sabe) antes de que llegara el Richard Burton, todo un pincel, con la mochila repleta de los 29 tomos de los métodos tipo Robertson de….”aprenda usted …-yo que sé- ..en 15 días”.
“Foto de Burton. Hay que reconocer que pinta de bestia tenía un rato”

Este Burton era, bufff, bueno, “políglota”, 29 idiomas presumía de hablar. Esto que diré a continuación parecerá broma, pero no lo es. Es rigurosamente cierto, y dice mucho de la sociedad londinense de la época, que aplaudía cualquier excentricidad antes que se hiciera patente su ignorancia. Comprender esto fue el mayor mérito de Burton . Vamos, quiero decir, que a este en España le daban más palos que a una estera. También dará una imagen clara del calibre del personaje…lo digo……se hizo acompañar durante unos dos años de una pandilla de chimpancés porque aseguraba que en poco tiempo aprendería a hablar como ellos….lo cual hubiera significado, entre otros méritos, su trigésima lengua, y qué lengua….de haberlo conseguido entonces, ahora los simios tendrían el control. A los dos años más o menos desistió, ya que los monos le salían carísimo, en opio y bebidas alcohólicas, porque todos los vicios de Burton adquirieron los animalitos. De ellos, como contrapartida, Burton solo aprendió a cascársela como un mandril. Con el tiempo cambió los monos por efebos, más fáciles de dominar, lo cual le costó la exclusión social vitalicia, y otro tipo de disgustos. Por cierto, en la foto se puede apreciar la cicatriz por donde entra la lanza somalí, que sale por la otra mejilla…y al ser del tipo arponado no le quedó más remedio que escapar con la lanza incrustada en la jeta, No pudo hacer lo mismo el teneinte Speke, que aunque sobrevivió, llevaba once venablos arponados en el cuerpo. Luego acusó este a Burton de correr más que ellos, digo ellos porque el teniente Stroyan no tuvo tanta suerte, al igual que los porteadores que debían de ser cientos, ya que estos viajeros no se privaban de nada, hasta camas de roble, sofás tresillos, y mueblebares que portaban estos infelices. Se dice que en un episodio de “fiebres” aunque hoy se cree que era resaca o galvana, fue transportado dormido en la cama como un bendito. Pero volvamos al Burton y su peregrinar a la Meca.

Burton se dirigió a la Meca desde la India, y como según él, que hablaba a la perfección el chhattisgarhí, el urdu, el sindhi, el drávida…..y alguno más…llegó a la conclusión de que solo había una posibilidad por la que le podrían descubrir……así que , se circuncidó…..Se desconoce en qué idioma blasfemaba mientras le recortaban la punta del nabo. o la caperuza de piel del cimbel más exactamente.,..en alguno absolutamente ininteligible para cualquier humano o chimpancé.

En algo sí que fue el primero Burton, y es que es el autor , -discípulos de Onán somos- , de la primera traducción al inglés del Kamasutra, que nunca se separaba de él y cansado ya de dar explicaciones pueriles del tipo….”es que lo estoy traduciendo”….pues al final fue, y lo tradujo.

Fragmento auténtico del “Kamasutra” de Burton, 1ª Traducción al inglés de dicho libro. Algunas páginas estaban misteriosamente….¡¡¡¡¿pegadas?!!!….por lo tanto intraducibles.

Pero por encima de este “pedazo de capullo” muy propiamente dicho, y por encima de todos los demás, están…los primeros en llegar, de los que hay constancia, los portugueses Pedro de Covilhá y Afonso de Paiva. Pedro de Covilhá, cuya vida fue tan azarosa e impresionante que de haberla conocido Stephan Zweig la hubiera incluido sin duda en sus momentos estelares de la humanidad, y eso chapurreando de mala manera no más de dos idiomas, al principio, pero en gran parte porque sabía que callado estaba más guapo. Más adelante aprendió hasta abisinio, de boca de unas amigas del que los portugueses creían que era el descendiente del Preste Juan, el Negus,… -así aprendo hasta yo-. La vida de Afonso de Paiva fue igualmente de azarosa y espectacular que la de su coterráneo, pero bastante más corta. Ambos se conocieron durante la Batalla de Toro, Pedro como escudero del Rey Alfonso V de Portugal, y Afonso como escudero de el Infante D. Joao, que pasaría a reinar como Joao II en 1481. Es este rey, y no otro, el auténtico artífice de principio a fin de todo el emporio comercial portugués posterior. De su cabeza salió absolutamente todo, y sin dejar nada a la improvisación, naves, tropas, acuerdos, espías, embajadores, embajadoras, científicos, correveydiles, guerra bacteriológica, propaganda -buff, en esto, magistral- …bueno…es absolutamente asombroso que no esté considerado como se merece,…ni siquiera en Portugal, coño. En 1487 fueron enviados por Joao II los dos, Pedro de Covilha y Afonso de Paiva a Oriente con una importantísima misión. Después de visitar La Meca, se separaron en Adén en 1488, y cada uno se dirigió a cumplir con su cometido habiéndose citado en la puerta de la ciudadela de El Cairo en los tres primeros meses del año 1491. Cuando Pedro de Covilha llegó a finales de enero de ese año al lugar de la cita, Afonso de Paiva había fallecido un mes antes, a causa de la peste. Hay que decir que todo esto forma parte del mayor entramado o la mayor empresa geoestratégica que haya conocido la humanidad hasta nuestros días, y que merece una entrada aparte, como así será.
Concluyendo, …cuando a Badía le preguntaron al llegar a España, ya ciertamente interesados, aunque aún dubitativos….cuando le preguntaron que era lo que más dificultades le había entrañado a la hora de resultar convincente en su papel de príncipe sirio, …que si el idioma, que si la religión, que si sus extrañas costumbres, que si el dar la misma mano con la que se limpian el culo, que si la caldereta de cordero….que si el café con posos, contestó…”Oh, no, nada de eso, es una gente de lo más hospitalaria, son más tolerantes que nosotros en cuestiones de religión, su comida es excelente, en lo que respecta a sus hábitos higiénicos se asean, de tres a cinco veces , pero no en toda su vida como nosotros, no, ¡¡¡diariamente…!!!!….pero sí que hubo una cosa que me resultaba insufrible…..las putas chirimías de los cojones…..y su afán de ponerle música de chirimía hasta a las conversaciones, esas malditas chirimías desafinadas”.
Eso se dice que dijo.

a ver si lo configuré bien y se puede comentar, que por lo visto no se podía